Pueblo

Sumacàrcer, puente entre historia y naturaleza
El núcleo urbano se asienta sobre una terraza fluvial alrededor de un meandro del Júcar, quedando enclavado en la ladera de la montaña, hecho que le confiere una imagen pintoresca. Hasta la década de los sesenta había una barca para cruzar el río, a la que le siguió la construcción de varias pasarelas en 1960, 1965 y 1983. Finalmente en 1990 se construyó un puente. Este sitio se convirtió en un paso estratégico debido a su situación clave entre diferentes comarcas, y al hecho de que el rey Alfonso el Magnánimo lo considerara privilegio por tener barca y peaje en 1431.
El yacimiento más antiguo del término municipal corresponde a los restos encontrados en la partida de la Senda Vedà, asentamiento humano que data del Paleolítico Superior, época del magdaleniense, 15.000 a.C. a 9.000 a.C. A los pies del castillo existen importantes restos Ibéricos y un poblado de la edad del Bronce. Restos romanos y medievales también se han encontrado en la partida del Teular.

Durante la primera mitad del s. XIII, el castillo, inscrito dentro del término general de Xàtiva, englobaba las alquerías de Cuenca, Benafocen, Xarquia, Ráfol, Antella, Garbia, Cárcer, Cotes, Sallent, Alcàntera, Beneixida y Ráfol de Beneixida. Las alquerías eran de origen musulmán. A finales del s. XIII el castillo fue abandonado, pasando su población al actual emplazamiento junto al Júcar. Las primeras citas de la comunidad mudéjar de Sumacàrcer se remontan a la crónica de Jaume I y a los registros de Cancillería de la Corona de Aragón en los años 1268-69, a pesar de que posiblemente la conquista de la zona fue en 1243, cuando la crónica nombra la ubicación del campamento real a Sallent de Xàtiva. Es en este momento cuando el lugar pasa sucesivamente de la corona a diferentes familias de la nobleza valenciana: Próxida (1294-1327), Cervató (1327-1362), Muñoz (1362-1410), Quintavall (1410-1426), Pardo (1426-1433) y Crespí de Valldaura, linaje que ostentará el señorío hasta la disolución del régimen señorial en el s. XIX.

Se conocen CARTAS PUEBLAS de 1403, 1417, 1610, 1612 y 1616, posteriores a la expulsión de los moriscos. En 1663, una vez asentada la población y superada la crisis, se concedió a Ausiàs Crespí de Valldaura, señor de la población, el título de Conde de Sumacàrcer. En 1695 Carlos I otorgó el privilegio a la población para celebrar una feria del 4 a 7 de agosto, feria que se convirtió en una de les 10 más importantes del Reino de Valencia hasta el s. XIX. En ese momento, y después de sucesivos matrimonios, los Crespí de Valldaura unieron a la casa los títulos de Condes de Orgaz, Castrillo y Vega de Boecillo, con los señoríos en Castilla, Serra-Magna, y Villasidro, así como también con posesiones en la isla de Cerdeña (Italia).
En Valencia eran señores también de Alcúdia de Crespins desde 1499 y de Callosa d’en Sarrià des de 1761. Dentro de la familia en el s. XVII destacaron Cristóbal Crespí de Valldaura, vicecanciller de la Corona de Aragón, y Luis y Francisco Crespí de Borja, obispos de Orihuela, Palencia y Vich.






El 20 de octubre de 1982 la historia de Sumacàrcer, se vio alterada por el derrumbamiento del Pantano de Tous. La crecida de las aguas del Júcar asoló parte del casco urbano de la población y el 70% de los campos de cultivo, dejando un recuerdo triste y doloroso para los vecinos. Existen placas en algunas casas del pueblo donde se indica la altura a la que llegó el agua de la «Pantanà».

